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Ok, boomer
Dos muchachas deciden gastarle una broma al viejo que las observa desde su ventana mientras charlan en el patio de la urbanización, pero quizá la broma se les va de las manos... y les acaba gustando demasiado.
Culo pasajero
¿Cómo podía ocurrírsele subirse al tren en hora punta con ese culo? Apenas vislumbré su cara de refilón al pasar y no me pareció precisamente muy agraciada, pero en cambio su culo era espectacular, redondo y con ambos cachetes bien marcados, dos perfectas medias esferas que se abrazaban para adentrarse juntas en las profundidades entre ambas nalgas.